Hay platos que son una caricia al alma, y la crema de marisco es, sin duda, uno de ellos. Su sabor profundo a mar, su textura aterciopelada y ese calorcito reconfortante la convierten en la estrella de cualquier mesa, ya sea en una celebración especial o en una fría noche de invierno.
Preparar una crema de marisco que sepa a gloria no es complicado, pero tiene sus secretos. Hoy vamos a desvelar todos ellos para que puedas hacer en casa una crema tan buena (o incluso mejor) que la de los mejores restaurantes.
Olvídate de las versiones aguadas o sin sabor.
Tabla de Contenidos
Sobre la receta de Crema de Marisco
La crema de marisco es un clásico de la gastronomía española, especialmente popular durante las fiestas de Navidad. Sin embargo, su versatilidad la hace perfecta para cualquier época del año. La base de su éxito no reside en ingredientes caros o técnicas complejas, sino en algo mucho más fundamental: aprovechar todo el sabor del producto.
El alma de esta receta es el fumet, un caldo concentrado que se prepara con las cabezas y cáscaras de los langostinos o gambas. Este paso, que muchos omiten por pereza, es el que marca la diferencia entre una crema correcta y una absolutamente espectacular. Es la esencia pura del mar en tu plato.

Consejo clave para la receta de crema de marisco
¡No tires nada! El secreto de una crema de marisco con un sabor que te transporte directamente a la costa está en las cáscaras y cabezas de las gambas o langostinos.
Al sofreírlas y prensarlas bien para sacar todo su jugo, estás creando una base de sabor potentísima que ninguna pastilla de caldo puede igualar. ¡Ese es el verdadero oro rojo de tu cocina!
Ingredientes para una buena crema de marisco casera
La flexibilidad es una de las grandes virtudes de la crema de marisco. Aunque la base de sabor suele provenir de las gambas o langostinos, se pueden añadir otros mariscos para enriquecerla. Unos mejillones abiertos al vapor (y su caldo colado), unas almejas o incluso trocitos de pescado blanco son excelentes adiciones.
El sofrito de verduras es igualmente importante. La combinación clásica de cebolla, puerro, zanahoria y un diente de ajo crea una base dulce y aromática que equilibra la intensidad del marisco. Un chorrito de brandy o coñac para flambear el sofrito añade un toque de complejidad y elegancia que lleva la crema a otro nivel.

Variaciones de la crema de marisco clásica
Esta receta es un punto de partida perfecto. A partir de aquí, las posibilidades son enormes. Si te gustan los platos con tradición, una buena cazuela de mariscos es una alternativa más contundente que sigue la misma línea de sabor. Algunas variaciones que puedes probar:
- Crema de marisco picante: Añadir una guindilla o un poco de pimentón picante al sofrito le dará un toque vibrante.
- Con un toque de pescado: Incorporar unos trozos de merluza o rape al caldo le aportará más cuerpo y sabor.
- Versión más ligera: Se puede sustituir parte de la nata (crema de leche) por leche evaporada para una versión con menos grasa pero igualmente cremosa.

Cómo espesar la crema de marisco correctamente
Una de las preguntas más frecuentes es cómo puedo espesar la crema de marisco. Si después de triturar la notas demasiado ligera, hay varias soluciones sencillas. La más tradicional es añadir un poco de arroz o una patata pequeña al sofrito inicial.
Estos ingredientes, ricos en almidón, se cocerán con el resto y, al triturar, aportarán una cremosidad y espesor natural sin alterar el sabor.
- Otra opción rápida es diluir una cucharadita de maicena (almidón de maíz) en un poco de agua fría e incorporarla a la crema caliente, removiendo hasta que espese. Es importante hacerlo poco a poco para no pasarse.
Los 5 tips para una crema de marisco inolvidable
- Aprovecha las cabezas y cáscaras: Son la fuente principal de sabor. Sofríelas y prénsalas bien.
- Un buen sofrito es clave: Cocina las verduras a fuego lento hasta que estén bien pochadas para una base dulce.
- Flambear con alcohol: Un chorrito de brandy o coñac añade profundidad de sabor.
- Triturado y colado: Para una textura profesional, pasa la crema por un colador fino después de triturarla.
- El toque final: Un poco de nata al final aporta cremosidad y suaviza el conjunto.
Y para el postre, después de un plato tan marino, nada mejor que un clásico casero como el arroz con leche para cerrar la velada con un toque dulce y tradicional.
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Receta de Crema de Marisco
Rinde: 4 porciones
Tiempo de preparación: 40 minutos
Ingredientes
- 500g de langostinos o gambas frescas (o una mezcla de ambos)
- 1 cebolla mediana
- 1 puerro (la parte blanca)
- 1 zanahoria
- 2 dientes de ajo
- 1 tomate maduro rallado
- 50 ml de brandy o coñac
- 1 litro de agua o caldo de pescado suave
- 200 ml de nata líquida para cocinar (crema de leche)
- Aceite de oliva
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- Perejil picado (para decorar)
Cómo hacer crema de marisco paso a paso
- Preparar el marisco: Pelar los langostinos, reservando los cuerpos por un lado y las cabezas y cáscaras por otro.
- Hacer el fumet: En una olla con un chorro de aceite, dorar las cabezas y cáscaras a fuego fuerte. Aplastarlas con una cuchara de madera para que suelten todo su jugo. Añadir el brandy y flambear con cuidado (o dejar que el alcohol se evapore). Cubrir con el agua, llevar a ebullición y dejar cocer a fuego bajo durante 20 minutos. Colar el caldo y reservar.
- Elaborar el sofrito: En la misma olla limpia, añadir un poco de aceite y pochar la cebolla, el puerro, la zanahoria y los ajos, todo picado finamente. Cocinar a fuego lento durante 10-15 minutos hasta que las verduras estén tiernas.
- Integrar sabores: Añadir el tomate rallado al sofrito y cocinar 5 minutos más. Verter el fumet de marisco colado sobre las verduras. Salpimentar y dejar cocer todo junto durante 15 minutos.
- Triturar: Retirar la olla del fuego y triturar la mezcla con una batidora de mano o licuadora hasta obtener una crema fina y homogénea. Para una textura extra sedosa, pasar la crema por un colador chino.
- El toque final: Poner la crema de nuevo al fuego. Añadir la nata líquida y los cuerpos de los langostinos reservados (se pueden dejar enteros, troceados o directamente triturar con la mezcla anterior). Cocinar un par de minutos, justo hasta que los langostinos cambien de color. No se debe dejar que hierva fuerte una vez añadida la nata.
- Servir: Rectificar de sal y pimienta si es necesario y servir la crema de marisco bien caliente, decorada con un poco de perejil picado.

Preguntas Frecuentes sobre la Crema de Marisco
¿Qué lleva el caldo de marisco?
Un buen caldo o fumet de marisco se hace principalmente con las cabezas y cáscaras de gambas o langostinos, sofritas con algunas verduras como puerro y zanahoria. Se cubre con agua y se deja cocer a fuego lento para extraer todo el sabor.
¿Cuánto dura una crema de marisco en la nevera?
Bien conservada en un recipiente hermético, la crema de marisco aguanta entre 2 y 3 días en la nevera. Su sabor incluso se intensifica de un día para otro.
¿Se puede congelar la crema de marisco?
Sí, se puede congelar. Sin embargo, es mejor hacerlo antes de añadir la nata, ya que los lácteos pueden alterar su textura al descongelarse. Una vez descongelada, se calienta y se le añade la nata en el último momento.